Maternidad Subrogada (Vientre de alquiler)


 

A pesar de no existir una relación biológica entre el niño y la madre de alquiler si así se desea, ésta juega el papel más importante en todo el proceso, gestando y dando a luz el bebé.


Es una técnica que consiste en la estimulación ovárica de la mujer para facilitar posteriormente la extracción de los óvulos que son fertilizados con los espermatozoides del padre, lo que da paso a la formación de embriones. Estos embriones son implantados en el vientre de alquiler. En este caso se procede a la fecundación in Vitro (FIV) con los óvulos de la madre biológica y con los espermatozoides del padre elegido o donantes en su efecto. Cuando los óvulos de la madre biológica no son óptimos, se procede directamente a la inseminación artificial (IAD) del vientre subrogado con el esperma del padre o donante.


En EE.UU., pioneros en madres subrogadas, para que una candidata pueda optar a alquilar su vientre, conlleva una gran cantidad de pruebas y evaluaciones como: exámenes psicológicos, controles de informes policiales, informes obstétricos, revisiones de póliza del seguro médico, realización de todo tipo de pruebas médicas y pasar un proceso de selección no sólo por parte de la agencia que las contrata, sino también con la supervisión de los doctores que procederán a la transferencia embrionaria o inseminación artificial.


Todo ello contribuye a tener unas tasas muy elevadas de éxito en los programas de gestación por sustitución y en muchos casos consiguiendo excelentes resultado en las primeros transferencias.

La mejor forma de elegir una madre subrogada entre todas las candidatas depende no sólo de su historial de embarazos, sino también de la afinidad que se pueda producir por ambas partes (madre subrogada y futuros padres), una vez presentadas o puestas en contacto.

A la hora de tomar cualquier decisión deberemos tener en cuenta el estado donde se está contratando la madre de alquiler y sus posibles variantes.

 

 

Concepto

 

Mientras que los tratamientos de infertilidad, tales como fertilización in vitro, ICSI y donación de óvulos puede ayudar a las parejas infértiles a producir un embrión, el embarazo no puede seguir siendo una opción para una mujer cuyo útero se encuentra imposibilitado, o que no pueden producir óvulos para la fecundación. Lo mismo ocurre en los supuestos de hombres solteros o pareja de homosexuales. Para estas personas, las madres de alquiler llegan a ser la mejor opción, ya que permiten a una persona soltera o pareja concebir un hijo genético. La madre sustituta lleva a término la gestación del futuro bebé. Una vez nacido, y tras la correspondiente renuncia a todos los derechos sobre el menor de la madre subrogada, se entrega a los futuros padres que constarán como tales en la correspondiente resolución judicial emitida por los  tribunales americanos. La mencionada resolución judicial se obtiene mediante el correspondiente procedimiento ante los tribunales iniciado con anterioridad por las partes implicadas, futuros padres y madre subrogada, de mutuo acuerdo.

 

 

Tipos de maternidad subrogada:

 

1. Subrogación tradicional

 

La conocida maternidad subrogada tradicional es utilizada para parejas donde la mujer no puede proporcionar óvulos para su posterior fertilización. En este caso concreto, la madre subrogada es quien proporciona el óvulo, y el padre (o un donante anónimo de esperma) proporciona los espermatozoides. El futuro feto, por lo tanto, tiene una relación genética con la madre de alquiler. El esperma se introduce en el interior del útero de la madre sustituta a través de inseminación artificial o, si fuese preciso, mediante procedimientos de tecnología reproductiva. Es importante destacar que desde el nacimiento de los tratamientos de FIV, la maternidad subrogada tradicional es la menos utilizada por los futuros padres.

 

 

2. Maternidad Subrogada gestacional

 

La subrogación gestacional es la opción más recomendada en todos los casos pero en especial cuando las futuras madres pueden producir óvulos con garantías para ser fecundados, pero que por motivos médicos o incluso desconocidos no pueden llevar a término la gestación del embarazo. En la subrogación gestacional, el esperma y los óvulos son proporcionados por los futuros padres o por los donantes de esperma u óvulos, con exclusión de la madre sustituta. Los óvulos son inseminadas con la FIV, y el embrión resultante se transfiere al útero de la madre sustituta en un procedimiento de transferencia de embriones. El embrión no está por lo tanto, genéticamente relacionado con la madre sustituta.  

 

Certificado de penales

 

El primer paso para ser madre subrogada y potencial candidata es presentar un certificado de penales. Es un certificado que permite acreditar la carencia de antecedentes penales o en su caso la existencia de los mismos. Implica ser mayor de edad y tienen un periodo de caducidad desde su expedición.

 

 

Prueba Psicológica

 

Todas las madres sustitutas deben someterse a una prueba psicológica a cargo de un psicólogo especialista en maternidad subrogada, incluyendo un MMPI-2, que es la prueba de personalidad más investigada y de mayor uso clínico.  Se recibirá un informe escrito sobre la idoneidad de la madre sustituta. También, se pueden pedir pruebas de CI, estudios de consumo de drogas y nicotina o análisis cromosómico, cuyos costes adicionales correrán a cargo de los futuros padres.

 

 

Pruebas médicas

 

Todas las partes involucradas en la concepción de un bebé deben someterse a pruebas médicas. Si la pareja aporta su propio embrión, ésta junto con la madre sustituta se someterán a las pruebas. Si el hombre aporta su esperma para la inseminación artificial de una madre sustituta, serán sólo él y la madre sustituta quienes se realizarán las pruebas. Si se utiliza una donante de óvulos, serán el esposo, la donante de óvulos y la madre sustituta quienes se someterán a las pruebas. Los grupos étnicos específicos serán sometidos a las pruebas correspondientes.

 

Tratamiento para la fecundidad

 

Conjuntamente con las agencias de madres subrogadas que colaboramos, ayudaremos a organizar toda la logística para la fecundidad mediante la coordinación de los protocolos de los medicamentos solicitados por el médico responsable. La madre sustituta recibirá directamente los medicamentos y sus instrucciones. Ayudaremos con la organización de los traslados en avión, los viajes, el hospedaje y los horarios de los tratamientos médicos.

El objetivo de la FIV es la obtención de la mayor cantidad posible de óvulos maduros y de buena calidad. La extracción de gran cantidad de óvulos no siempre significa que se logre una gran cantidad de embriones, ya que muchos óvulos pueden estar demasiados maduros o demasiado inmaduros para desarrollarse en embriones. Con una muestra normal de semen, se espera una tasa de fecundación de alrededor del 80% de los óvulos maduros. La madre o la donante de óvulos es sometida a una combinación de medicamentos para la fecundidad para aumentar la cantidad de óvulos producidos durante un ciclo y para permitirnos sincronizar su ciclo con el de la madre sustituta portadora. Estos medicamentos se administran mediante inyecciones y comienzan 21 días después del primer día de su ciclo menstrual. Al aproximarse el momento de la ovulación, la futura madre/donante de óvulos viajará hasta la clínica de reproducción asistida, donde diariamente se le realizarán pruebas de sangre y ecografías. Se utiliza centros locales si la madre sustituta vive lejos de la clínica de reproducción asistida.

 

Según el resultado de estas pruebas, puede ajustarse la medicación que se le administra para mejorar su producción de óvulos y para disminuir las posibilidades de hiperestimulación, que es un efecto colateral potencial de los medicamentos para la fecundidad. La agencia de madres subrogadas se ocuparán de organizar todos los aspectos del viaje y notificarán los posibles gastos de la madre sustituta desde su cuenta de gastos. Todas las partes recibirán instrucciones sobre los medicamentos y las fechas de procuración. La madre sustituta portadora tomará medicación para ayudar a sincronizar su ciclo con el de la madre/donante. También tomará medicamentos para engrosar el revestimiento interno del útero para que pueda aceptar el embrión para su implantación.

 

 

Extracción e implantación de los óvulos

 

En la actualidad, se acepta la extracción transvaginal de óvulos como el procedimiento preferido y más seguro para la recolección de los óvulos. Este procedimiento será realizado por el médico con la asistencia de embriólogos, anestesistas y especialistas en ultrasonido. Se inserta una sonda transvaginal en la vagina de la madre/donante y se coloca un portagujas sobre la sonda para acceder directamente y con precisión a los folículos. Se extraen los óvulos a través de este portagujas. Por vía intravenosa en el dorso de la mano, todas las mujeres reciben un sedante antes de proceder a la extracción de los óvulos. La mayoría de las pacientes experimenta algún malestar. Aproximadamente el 10% de las pacientes duerme durante el procedimiento.


Por rutina, se administran antibióticos por vía oral para reducir el riesgo de infecciones, y antes y después de la extracción de los óvulos se cubre la zona con una crema antibiótica para minimizar las posibilidades de contraer una infección pélvica. El día de la extracción, el hombre deberá producir una muestra de esperma para la inseminación de los óvulos, también se puede utilizar una muestra congelada. Si el recuento final y la movilidad de los espermatozoides no son adecuados para la FIV convencional, puede realizarse una inyección intracitosplasmática de espermatozoides (ICSI). Se trata de un procedimiento que de hecho inyecta un espermatozoide directamente en el citoplasma de un óvulo. Los embriones se incuban durante 3 días antes de transferirlos. Las transferencias de blastocistos requieren una espera de 5 días. Una vez que los embriones/blastocistos alcanzan el desarrollo deseado, se implantan en el útero de la madre sustituta.