Conferencias Maternidad Subrogada 2013 Madrid y Barcelona

Un padre por vientre de alquiler logra el permiso de maternidad

Antonio Vila-Coro y Juan F. Castillo con su hija recién nacida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

- El Tribunal Superior de Justicia de Madrid obliga al Instituto Nacional de la Seguridad Social a pagar al padre los meses que estuvo de baja para cuidar del bebé
 
- TEMA: Madres de alquiler



"Es una alegría, no solo por la parte económica, sino porque consideramos que era una discriminación con respecto al resto de familias". Así celebra Antonio Vila-Coro la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid en la que se reconoce el derecho de su marido, Juan F. Castillo, a recibir la prestación por baja de maternidad, que la Seguridad Social le había denegado, tras el nacimiento de su hija por gestación subrogada (vientre de alquiler) en Estados Unidos. En España está prohibida.
 
El matrimonio no aceptó la negativa del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) a reconocer la baja de maternidad a Castillo. Recurrieron a la justicia pero en primera instancia la sentencia fue contraria a su petición. "Nos decían que no habíamos parido ni adoptado a la niña", explica Vila-Coro. La ley española, según detalla la abogada de la pareja, Carmen Arias Molero, "solo contempla la posibilidad de que un hombre tenga derecho a la baja de maternidad en caso de fallecimiento de la madre, adopción o acogimiento". "Pero el fin primordial tiene que ser el interés del menor, el cuidado del bebé", alega. Este argumento es el que ha tenido en cuenta el TSJ de Madrid para dar la razón al matrimonio que, tres años después del nacimiento de su hija, cobrará las cuatro mensualidades que Castillo dejó de cobrar en los meses que no trabajó para cuidar de la pequeña. "Y tuvieron suerte porque la empresa de Juan fue comprensiva y le permitió que se cogiera la baja, aunque sin cobrar", añade Arias.
 
El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) no ha recurrido la sentencia que le obliga a pagar la prestación a Castillo. “Es firme, lo supe el pasado jueves”, celebra Arias. "Esto nos viene muy bien para recurrir en otros tribunales superiores de otras comunidades donde hay casos similares pendientes", añade. La abogada lamenta, sin embargo, que las familias homoparentales por gestación subrogada tengan que llegar a los tribunales para que se le reconozcan sus derechos. "Tiene que cambiar la ley", dice.
 
Esta pareja sabe que su lucha puede ayudar a otros matrimonios homosexuales. En 2011 consiguieron, buscando el apoyo de instituciones, organizaciones y de la ciudadanía en las redes sociales, que se reconociera su derecho a inscribir a sus hijos nacidos de un vientre de alquiler en el Registro Civil español. "Somos más de 150 familias con hijos por gestación subrogada en la plataforma sonnuestroshijos, aunque en España hay más. Y ahora se nos reconoce un derecho más", zanja Vila-Coro.
 
El Pais.com | Alejandra Agudo Madrid 17 DIC 2012 - 19:08 CET37

 

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El 40% de las donaciones de óvulos en Europa se produce en España

La crisis económica no ha supuesto un incremento en el número de donaciones de óvulos en España.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

«El 40% de las donaciones de óvulos de Europa se producen en España. Nuestro país lidera tanto la donación como la fecundación con óvulos de donante». Así lo ha asegurado Alfonso de la Fuente, de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) en el marco del V Simposio Internacional de Reproducción Asistida de la Fundación Tambre. «Tras España se sitúan Reino Unido, Bélgica y Finlandia, pero a gran distancia» añade.

La donación de ovocitos es una mejora y una evolución de las técnicas de fecundación in vitro (FIV), ya que los óvulos que se utilizan son de donante y el espermatozoide para la fecundación puede proceder también de la donación. Los embriones resultantes de la fecundación in vitro se introducen en la receptora y, si se implantan en el útero, se llevará a cabo un embarazo con total normalidad.

Según el último informe presentado por la Sociedad Europea de Embriología y Reproducción Humana (ESHRE) los centros españoles son los que realizan un mayor número de atenciones transfronterizas por su calidad y legislación. «La mayoría de las pacientes vienen de Italia, Francia y Reino Unido. Los indicadores muestran muy buenos resultados, los especialistas y las clínicas están haciendo un gran esfuerzo para mantener el nivel. En esta misma línea, la calidad percibida por los usuarios es muy alta, fundamentalmente por la cantidad de ciclos que se hacen», comenta de la Fuente. «Además, la avanzada legislación y la cercanía con nuestro país también influye a la hora de elegir España como destino para las técnicas de reproducción asistida» apunta.

Perfiles


El perfil de la donante de óvulos es una mujer soltera, de unos 25 años, con estudios medios o altos y en general de la rama sanitaria: medicina, enfermería o farmacia. El de la receptora una mujer de unos 40 años, con un nivel alto de educación, implicada en su carrera profesional y en muchos casos sin pareja. Tal y como explica el doctor de la Fuente «las mujeres que recurren a donación de ovocitos tienen problemas de infertilidad. En muchas ocasiones, se debe a que presentan una reserva ovárica disminuida o unos óvulos de mala calidad, algo muchas veces asociado a la edad. Las siguientes causas para recurrir a esta técnica son la no respuesta o fracaso en los tratamientos de reproducción asistida y las enfermedades genéticas. Los ovocitos de donantes provienen de mujeres jóvenes en las que esto no sucede y, por esa razón, las tasas de éxito son superiores ».

Para Pedro Caballero, director de la Fundación Tambre, «cuando una mujer lleva varios años intentando lograr una gestación y ha realizado varios ciclos de reproducción asistida llegar a la conclusión de que la única alternativa válida es la donación de ovocitos puede ser frustrante. Muchas veces piensan que han estado perdiendo el tiempo y que todo el proceso -los tratamientos hormonales, las ecografías, las visitas a la clínica- no ha valido la pena. Sin embargo, continúa el experto, debemos trabajar con la pareja para hacerles comprender cuál es la mejor manera de conseguir una gestación. El problema es que en muchas ocasiones, las parejas ya están muy cansadas al llegar al punto de la ovodonación y abandonan».

En el contexto de la donación de gametos, la ley española de Reproducción Asistida está considerada como un modelo intermedio entre las normas más liberales y las más restrictivas en este campo. «Estamos permitiendo que mujeres de más edad que no han tenido hijos cuando hubieran podido hacerlo de forma natural, y que pueden permitirse pagar por este tratamiento, empleen óvulos de chicas jóvenes a las que se remunera por ceder sus gametos», señala el experto.

Donamos porque....


Al contrario de lo que está ocurriendo con la donación de esperma, la crisis económica no ha supuesto un incremento en el número de donaciones de óvulos en España. «La única variación que se produce responde a las épocas del año. La donación aumenta en los meses que no coincide con los exámenes. Aunque esta práctica está compensada económicamente, las propias donantes aseguran que no lo hacen por este motivo», comenta de la Fuente.

La extracción de los óvulos se lleva a cabo en el quirófano bajo sedación. Aunque es un proceso sencillo requiere una estancia en la clínica de 2-3 horas. A veces, durante el proceso (entrevista psicológica, revisión ginecológica y análisis de sangre para asegurar el buen estado físico y psicológico de las donantes) algunas de las futuras donantes deciden no continuar con el mismo.

«La demanda ha aumentado notablemente en los últimos años, por lo que la frecuencia con la que se realizan tanto extracciones como fecundaciones justifica la calidad y seguridad en las técnicas. Existe un mínimo riesgo de hiperestimulación ovárica así como de infección o torsión. No obstante dado el estrecho control sobre la donante el riesgo es prácticamente nulo -apunta el especialista- Además, no existen efectos secundarios reales de la donación, no se incrementa el peso corporal, ni crece más el vello. Además, ser donante no afecta a la fertilidad propia de la donante ni incrementa el riesgo de cáncer u otras alteraciones».

La parte ética


Tanto el banco de gametos, como los registros de donantes y de actividad de los centros, tienen obligación de garantizar la confidencialidad de los donantes. No pueden revelarse datos de la receptora a la donante, y en el caso contrario, los únicos parámetros que se conocen son puramente médicos: grupo RH, edad, etcétera.

En España no hay forma de saber cuántos hijos puede tener una misma donante. Tal y como cuenta el doctor, «en teoría no podrían ser más de seis, según estableció la Ley sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida de 1985. Pero desde entonces no se ha desarrollado ningún instrumento para supervisar que este aspecto de la norma se cumple. El registro se ha convertido en una tarea pendiente que los sucesivos titulares de la cartera de Sanidad han arrastrado desde hace 24 años». Los centros de reproducción asistida disponen de archivos propios con información de sus propios donantes, de forma que pueden controlar cuándo uno de ellos ha concebido a seis hijos y, por ello, ha de prescindir de sus muestras. «Este registro daría transparencia al proceso. Sabríamos quien dona y se evitarían los casos de donantes profesionales en busca de dinero», apunta de la Fuente.

ABC.es | Salud | Última revisión jueves 13 de diciembre de 2012

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