Otros Profesionales: Psicólogos, Urólogos y Seguros Médicos

PSICÓLOGOS

 

Los procesos de reproducción asistida requieren que todas las partes intervinientes en el proceso, es decir donante de óvulo, madre subrogada y futura familia, tengan consulta con psicólogos especialistas a fin de obtener informes favorables. Disponer de los correspondientes informes psicológicos favorables son requerimientos obligatorios para proseguir con el proceso de maternidad.

La figura del psicólogo es imprescindible, no sólo para ayudar a afrontar el malestar de las personas con problemas de infertilidad, sino para el propio proceso médico de la reproducción asistida, en nuestro caso la maternidad subrogada. En estos casos, no se acude por un trastorno psicológico, sino porque estamos ante un proceso largo, con diferentes etapas, que generalmente se vive a distancia y que comporta diferentes cambios en los estados emocionales de los futuros padres. Cada caso de infertilidad requiere un protocolo diferente de actuación para tratar el estrés, el malestar emocional y cuidar las relaciones de pareja.

El psicólogo que trabaja en reproducción humana es responsable de orientar a los pacientes y al equipo médico. Lo hace de varias maneras:

a) Brindando información. La información que se le brinda al paciente debe ser adecuada, realista y debe darse en el momento oportuno, puede ser sobre el diagnóstico, acerca de los diferentes tratamientos de reproducción asistida o ambos. La información que se le da al equipo de salud es puntualmente para que éste se dirija a los pacientes con palabras que ellos puedan comprender, es decir sin tecnicismos médicos y con el fin de que se cercioren que los pacientes han procesado lo que ellos les han comentado,

b) Facilitando que las parejas entiendan lo que los médicos pretenden explicarles. Se vuelve por lo tanto un mediador entre médico y paciente,

c) Favoreciendo el desarrollo de estrategias que les permitan hablar y aclarar dudas,

d) Fomentando una actitud activa en el paciente que le permita tener una mayor participación en la toma de decisiones y una sensación de control de la situación del proceso de maternidad subrogada,

e) Trabajando lo concerniente al apoyo social de la pareja que se somete a la subrogación.

Asimismo, los objetivos terapéuticos del psicólogo que realiza su labor en las unidades de reproducción humana son: restablecer el auto concepto y la autovaloración personal, intervenir para minimizar el riesgo de padecer cuadros depresivos y ansiosos, fortalecer todo lo referente a la estabilidad emocional de la pareja, su comunicación y al medio que la rodea.

Estos objetivos tienen como logro final el restablecer el ajuste emocional (bienestar psicológico) de las parejas infértiles. La meta de la intervención psicológica es ayudar a los miembros de las parejas a conseguir una estabilidad emocional tanto individual como en pareja, antes, mientras y después del proceso de maternidad subrogada.

Un dato a tener presente es el aumento de la tasa de infertilidad entre la población en edad fértil, en España, por ejemplo, se estima una tasa de infertilidad de alrededor del 17%, habiendo aumentado en dos puntos desde el año 1999, por lo que su aumento es progresivo a medida que transcurre el tiempo. En todas ellas se ha defendido la necesidad de incorporar el psicólogo en los equipos interdisciplinares de las Unidades de Reproducción Humana (URH). El principal motivo ha sido resaltar que, si bien la infertilidad no es una psicopatología, el diagnóstico y tratamiento con Técnicas de Reproducción Asistida (TRA) significa un proceso largo y estresante que provoca alteraciones emocionales como ansiedad y depresión, en un porcentaje elevado de parejas.

 

 

URÓLOGOS:

 

Hay muchas causas de infertilidad masculina y podríamos describir todos los factores relacionados con la producción de los espermatozoides: desde los factores hormonales (alteración de la producción de hormonas hipofisarias), testiculares (inflamación, infección, temperatura, ausencia de testículos) o postesticulares como son los factores que afectan a la salida de los espermatozoides. Pero en muchos casos, las verdaderas causas no se lograrán diagnosticar. También se comenta mucho sobre factores ambientales como la alimentación o el ritmo de vida de la sociedad occidental que puede influir sobre la calidad del semen.

 

Las pruebas que un urólogo le pedirá generalmente son una analítica de sangre completa con marcadores hormonales, hepáticos y renales, una ecografía y un seminograma. En muchos casos, las pruebas a excepción del seminograma serán normales y el resultado de referencia nos lo aportará el seminograma que nos guiará sobre la conducta a seguir.

 

Por lo general, es aconsejable tener los resultado como mínimo de 2 a 3 seminogramas separados por un periodo de tiempo puesto que existen muchas variaciones que pueden alterar los resultados.

 

No obstante, teniendo en cuenta la evaluación y el resultado original de su exámenes, el urólogo podría ser capaz de determinar su problema y de sugerirle si debería continuar tratando de concebir un bebé de manera natural o lo más probable es que lo derive a un especialista en fertilidad.

 

SEGUROS MÉDICOS:

En los Estados Unidos de América, no existe una sanidad pública que dé cobertura a todos los ciudadanos o personas que se hallen en el país. Por lo tanto, ante la existencia de un embarazo y un futuro nacimiento de nuestro hijo, es recomendable disponer de un seguro médico privado que nos dé las mayores de las coberturas.

 

De este modo, es importante determinar si la madre subrogada cuenta con seguro médico que le cubra los gastos que pueden ocasionar el embarazo. En ese caso, habrá que hacer un estudio exhaustivo de su póliza y especialmente de las cláusulas que en ella se contemplen.

 

Además, se recomienda contratar un seguro médico específico para el futuro bebé a fin de cubrir el máximo de situaciones diversas que pueden darse tras el nacimiento de la criatura, tales como estancia en hospital, incubadoras, operaciones... etc.

 

Los gastos hospitalarios serán a cargo de los futuros padres, y a pesar de que es posible que nuestro abogado pueda acordar con el Hospital un importe algo más reducido, la factura con gran seguridad será de un importe considerable. Por este motivo, y en base a nuestra larga experiencia, recomendamos contratar un seguro médico que cubra en la medida de lo posible los posibles gastos hospitalarios que genere el recién nacido.